La visión (1ª parte)

Suena el despertador. Lo apago y me doy media vuelta. Vuelve a sonar nada más darme la vuelta, aunque en realidad hayan pasado 10 minutos mi sensación ha sido de que ha pasado un instante .Lo vuelvo a apagar y cuando vuelvo a coger la postura en la cama en la que tan a gusto se está, vuelve a sonar, asique me levanto de una vez.

Las erecciones matutinas es algo que nunca entenderé, creía que era algo inconsciente que uno hacía dormido para aguantarse las ganas de mear hasta por la mañana, pero leí hace tiempo en una revista que eso era un mito, y la explicación científica no la recuerdo bien, asique no la daré. El caso es que me estoy meando un montón, y esta escandalosa erección dificulta el poder mear correctamente, a no ser que quiera poner el baño perdido, o incluso mearme la cara; estas 2 opciones las descarto absolutamente, asique me voy a desayunar, y ya mearé luego.

Después de desayunarme el café y cigarro(1), ir al baño y asearme, me voy a trabajar como todas las mañanas. Me resulta extraño no haber oído al vecino salir de casa para irse a trabajar, ya que le oigo mientras desayuno todas las mañanas. Aunque teniendo en cuenta de que hoy he desayunado y luego he ido al baño, al revés que otras veces, no es tan extraño.

Salgo a la calle, y el sol, que acaba de salir, no calienta lo suficiente para librarme del frio que hace, que para ser principio de otoño, parece navidad, coño.

Hay mucha tranquilidad, creo que demasiada. Tanta que no hay ni dios por la calle. Ni coches yendo de un sitio para otro. Solo aparcados. No hay actividad ¿Que pasa? ¿Es domingo? Venga, hombre, ¿me he pegado un madrugón un domingo?¿Cómo puedo estar tan tonto? No, es jueves.¿Es jueves? Si, es jueves. Lo acabo de mirar en el móvil, además ayer no estuve de fiesta hasta las tantas en el senator, ayer estuve trabajando, lo recuerdo perferctamente. ¿Y que hora es? Las 9:00 a.m.(2) ¿No habrán cambiado la hora? No. La hora siempre se cambia de sábado a domingo, y hoy es jueves. Bueno, pues nada, a trabajar. Paso por la panadería y está abierta, “Bueno, por fin señales de vida” pienso, al fin y al cabo, es normal, no siempre va a haber gente por la calle. Sigo mi camino y el bar de más adelante también esta abierto, pero a través de la gran cristalera, no se ve a nadie, ni al camarero, ni a ningún cliente…

(continuará…)

1 Muñeco de barro
2 Lo de a.m. lo pongo porque queda más peliculero, en lugar de poner las 9 de la mañana.

2 comentarios sobre “La visión (1ª parte)”

  1. El ir a trabajar y que no ves gente hace que te entre una angustia. Una vez, cuando trabajaba repartiendo periódicos, iba a currar a las 5:30 por la calle en el mes de Noviembre y me dió un mal rollo (por esto mismo que dices) que pensaba que era domingo.

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